En la segunda mitad del siglo XX fue muy importante el papel que desempeñaron las mujeres que tenían algún establecimiento comercial, en la vida de los pueblos y, en concreto, en Lanciego. En las calles había "vida". Hubo tiendas de "ultramarinos", carnicerías, pescaderías, "cafés", peluquerías,..
Al frente de estos establecimientos y delante de los mostradores solían estar mujeres, aunque los hombres "ayudaban", principalmente en cuanto a llevar o preparar lo que se vendía.
Estás mujeres no solo se dedicaban a sus pequeños "negocios", sino que también, al mismo tiempo, preparaban la comida de la familia, cuidaban de sus criaturas, limpiaban y adecentaban el hogar familiar e, incluso, participaban en las labores agrícolas de la familia en determinadas épocas del año.
No solía haber un horario comercial delimitado. A las tiendas se podía acudir cualquier día del año y a cualquier hora, desde muy temprano por la mañana hasta la media noche en verano. Bastaba con llamar en la puerta y la clientela era atendida.
Se les atendía con amabilidad y generalmente con muchísima paciencia. Las tiendas o "comercios" eran al mismo tiempo lugares de reunión donde la gente se enteraba de lo que ocurría en el pueblo y se informaba de los temas más diversos. Era el principal medio de comunicación, de contacto e, incluso, de consejo.A veces servían de "confesionario"
Eran tiempos en que había muy poco dinero en las familias. En un cuaderno se apuntaba lo que bastantes familias iban comprando a lo largo de los meses. La liquidación solía hacerse después de vendimias o después de trillar. Algunas de aquellas deudas nunca se cobraron.
No era extraño que en la compra, todo era a granel, se pidiese un cuarterón (115 g) de azúcar, de arroz, o media libra de carne. Así estaban los tiempos
Algunos de los comercios regentados por mujeres en la segunda mitad del siglo XX, ya que algunos duraron pocos años:
- vendedoras de leche: Pura, Conchi y Pepi.
- tiendas: la María de Eleuterio, la Flora, la Elisa, la Ameli, la Joaquina, la Ángeles, la Bego...
- carnicerías: Leoncia, Pepita de Balbino, Eli Estecha (cuando eran pequeñas), , la Marcela, la Dominica la de Gabino, la Blanqui, la Martina, la Charito...
- pescaderías: Josefina, Antonio Alegre, Celestino Gil "El Rubio", familia de Motriko que estuvo poco
- cafés/bares: los Aguirres, la Jose, Conchi Rodríguez (la del Bar de Colacao), el Chato, Conchi Crespo, El Jubilao, Batxoki, El Olurro (iniciales de sus hijos: Olaya, Urko, Rocío), Las Piscinas
- estancos: Alicia, Amelia.
- peluqueras: Margarita, Bego y más tarde, su hermana Raquel, Loli (la de Simeón), Pepi, Elena, Blanca, Conchi y Marisol, Amparo, Esther, Ana Rosa
- modistas: Conchi Rodríguez, Gloria, Fide Agirre, Isabel, Rosi, Joaquina, Sara, Vitori Agirre
- la posada: la llevaba La Isaac Blanco.
- horno de pan: el pan se amasaba en casa. Águeda daba la vez y las mujeres llevaban el tablero al horno. Ella se encargaba de cocerlo. El horno era del pueblo, donde está ahora la comunidad de regantes.
Todas estás mujeres en un pueblo que no llegaba con mucho a los mil habitantes. Todas ellas fueron en su tiempo emprendedoras y podrían contar un sinfín de experiencias, de esfuerzos, y de secretos de la vida del pueblo.
Participantes del taller y Javier Montoya
Mapa con la ubicación de algunos de estos establecimientos y otros lugares de las mujeres:
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